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Algo sobre la Historia de “Limón Silvestre”
La idea
Hace ya un poco más de tres décadas, estando de visita en algunas las casas más antiguas y afamadas de perfumería en la región de Grasse en el sur de Francia, reconocida mundialmente como la capital mundial de la perfumería, mostraba yo a los perfumistas un tipo de aceite esencial de “limón mexicano” que empezaba a ser producido en México, principalmente en el Estado de Colima. Había en aquel entonces tres fabricas en el estado que lo producían: una en Colima, por la avenida 20 de noviembre y dos más en Tecomán. El aceite se producía (y se produce aún) en unas máquinas “raspatrice” (raspadoras) italianas fabricadas por la casa Speciale de Giarre, Sicilia. Este proceso, al raspar la cáscara del limón, produce un aceite de gran frescura y características olfativas únicas. Steffen Arctander, uno de los grandes de la perfumería mundial, lo describe como: “Un líquido de color verde oscuro con un olor intensamente fresco, rico y dulce, que recuerda a la cáscara del limón. Los fijadores naturales en el aceite son derivados de la cumarina y su olor herbáceo-especiado y balsámico-dulce es claramente perceptible en la nota de fondo del aceite”. Los perfumistas a quienes visitaba se mostraron muy interesados en las posibilidades de este producto en la perfumería, principalmente en su aplicación en aguas de colonia.
Las Aguas de Colonia tuvieron su origen en la ciudad de Colonia en Alemania a mediados del siglo XVIII. Se trata de una agua fragante de baño cuyas notas dominantes son cítricas: naranja, limón, lima, azahar, naranja amarga, pomelo, etc. El proyecto de una agua de colonia alrededor del aroma del “limón mexicano”, se mostraba, por consiguiente, muy interesante.
Con el apoyo de varios perfumistas poco a poco se fué desarrollando el concepto: una agua de colonia teniendo como notas centrales las del “limón mexicano”. Al principio, la producción se limitó a lotes de pequeñas cantidades que eran obsequiados a sus clientes por las compañías que comercializaban el aceite esencial de “limón mexicano”. Solo hace unos pocos años se decidió iniciar la elaboración comercial de este producto. Al inicio solo agua de colonia y, ahora finalmente, en varias presentaciones.
El nombre
El gran especialista mundial de los aceites esenciales Dr, Ernest Guenther en su libro “The Essential Oils” al hablar del origen del “limón mexicano”, el cual como la mayoría de los cítricos es originario de Asia, propone la hipótesis de que este pudo haber sido introducido por los polinesios, grandes navegantes que atravesando el Pacífico lo hayan introducido en la costa oeste de América, lo que explicaría la gran abundancia de limones silvestres en las selvas y los espacios poco explorados de la América Central y de la parte norte de la América del Sur, particularmente sobre la costa del Pacífico. Las plantas silvestres al desarrollarse en un medio agreste desarrollan al máximo su contenido en aceite esencial, lo que las hace más fragantes. De ahí el nombre de “Limón Silvestre”.
El clima
La fresca fragancia de Limón Silvestre lo hace muy adecuado para un clima tropical como el nuestro. La propia naturaleza ya nos proporciona el aroma que nos hace sentir frescos, vibrantes y llenos de energía en un clima tropical. La mayoría de perfumes están hechos para climas templados o aún fríos. Estas fragancias resultan pesadas en un clima caluroso. En Colima tenemos un clima cálido, cielos despejados la mayor parte del año, un sol brillante y colores intensos, quisimos hacer una fragancia que estuviera en armonía con todo este maravilloso entorno.
La creación de las fragancias
Una vez con la idea bien definida en mente, recurrimos a una de las más prestigiadas firmas de perfumería de la región de Grasse en el sur de Francia para que desarrollaran para “Limón Silvestre” una fragancia de alta calidad que resaltara y armonizara el aroma del “Limón Mexicano”.
Colima
México es el mayor país productor de aceite de “Limón Mexicano” con una participación del 60 al 70% de la producción mundial. Colima es el primer estado productor con alrededor de un 40% de la producción nacional. De esta manera se encuentra en el estado de Colima la mayor zona productora de “Limón mexicano” del mundo. La mayor concentración de plantaciones de “Limón Mexicano” en el estado de Colima se encuentra en las llanuras costeras, en los municipios de Tecomán y Armería. El aceite esencial utilizado en “Limón Silvestre” se produce en Tecomán.
¿Limón o lima?
El fruto al que conocemos en México como “Limón mexicano” o limón común agrio, y que es uno de los productos agrícolas de mayor importancia comercial en Colima es, botánicamente hablando, una lima ácida de frutos pequeños. El limón verdadero, el grande, amarillo, con pezón bien definido, es prácticamente desconocido en nuestro país. Este último se cultiva y comercializa en cantidades importantes en Estados Unidos, Argentina, Italia y España pero casi nada en México. Con objeto de no aumentar más la confusión ya existente, en la presente nota hemos decidido llamar a nuestro fruto colimote “Limón mexicano” (así, entrecomillado).
Las etapas de la evolución de un perfume
La evolución de un perfume consta de tres etapas:
- La Salida o Cabeza;
- El Corazón;
- El Fondo.
La primera fase: la salida. La salida de un perfume es el primer olor que se presenta al inicio de su evaporación. Esta tiene un papel determinante en la orientación de la atención del sujeto. Hubo un tiempo en que se preferían los perfumes más discretos pero últimamente se prefieren aquellos con una salida más potente, casi violenta. Para componer la nota de salida el perfumista recurre al uso de substancias que la posean en forma pronunciada. Entre las substancias naturales de origen vegetal, ciertas tienen una nota de salida suficientemente fuerte para poder tomar parte activa en la constitución de la nota de salida de un perfume. Como ejemplo, enlistamos algunos aceites esenciales a los que se les reconoce una potente nota de cabeza: bergamota, semillas de zanahoria, manzanilla, canela, semillas de cilantro, limón, comino, gálbano, clavo, té limón, naranja, rosa, fenogreco, estragón, etc. El “limón mexicano” pertenece a este grupo. La segunda fase: el corazón. Periodo de capital importancia en la evolución de un perfume, por su contacto con el medio exterior. La resultante olfativa deberá traducir, sin traicionar a ninguna, todas las notas de sus compuestos en un concierto agradable y melodioso, lo que equivale a decir que esta fase del perfume, como la otras por cierto, debe ser una armonía deseosa de agradar.

La tercera fase: el fondo. No se puede decir en que momento preciso inicia esta y termina la precedente, la segunda. La evolución de un perfume se realiza de una manera continua.
Lo que se puede decir a este respecto, sin pretender precisión, es que la primera fase se acaba muy rápido, al cabo de unos cuantos minutos, un cuarto de hora después de la salida de la botella, que el corazón del perfume dura el espacio de unas horas, que el fondo, la fase más persistente, permanece más, varios días. Para componer el fondo de un perfume es necesario recurrir a elementos provistos de una tenacidad y calidad requeridas. Existen compuestos químicos y substancias naturales mas o menos tenaces, más o menos agradables, según el gusto del sujeto. La asociación de estos elementos entre ellos, a condición de haber sido convenientemente escogidos y dosificados, produce un fondo armonioso y tanto más persistente, cuanto sus constituyentes sean menos volátiles. Así se determina en perfumería las cualidades llamadas “de fijador”.
¿Que es un fijador? Ciertos han atribuido a los elementos fijadores una acción conservadora con respecto a los productos más volátiles. Se trata de una interpretación etimológica que no corresponde de manera alguna a la realidad. Un fijador es simplemente una substancia cuyo olor persiste un tiempo suficientemente largo. La idea de fijar un perfume para retardar o impedir la evaporación de los constituyentes volátiles es quimérica.

Las diferentes concentraciones de un perfume
Un mismo perfume se puede presentar en diferentes concentraciones. Las más conocidas son: El Perfume o Extracto (Parfum o Extrait): Es el perfume en su concentración más alta. Contiene de 15 a 30% de esencias y aceites aromáticos diluidos en alcohol de 90° ó 96°. Es el más costoso, pero bastan unas pocas gotas en las muñecas, la base del cuello y detrás de las orejas.
El Agua de Perfume (Eau de Parfum o Parfum de Toilette): Es el producto más utilizado. Es un perfume a una concentración de esencia menor, de 10 a 15% en alcohol de 90°. Nuestro producto “Limón Silvestre, Girl” tiene una concentración de 15%.
El Agua de Tocador (Eau de Toilette): Más ligera y discreta. En este caso la concentración puede variar de 5 al 10%, diluida normalmente en alcohol de 85° a 90°. “Limón Silvestre” contiene 12%.
El Agua de Colonia (Eau de Cologne): El porcentaje de esencia que contiene varía de 3 al 5% en alcohol de entre 70 y 80°. Ambas Aguas de Colonia “Limón Silvestre” tienen una concentración de esencias del 7%. Es una loción ligeramente perfumada con olores frescos y naturales, como la lavanda, el limón o la rosa. Es la adecuada para el trabajo y el deporte.
El Agua Fresca (Eau Fraîche): Conocida también como Eau de Sport, es una agua refrescante perfumada casi siempre con poca esencia. Adecuada para la vida al aire libre y la actividad deportiva. ATENCIÓN: Todas las fragancias que contienen aceites cítricos no deben usarse antes de exposiciones prolongadas al sol, ya que actúan como fotosensibilizantes y pueden producir manchas en la piel.
Luis Haro Aromas de Colima, S.A. de C.V. Colima, Col Primavera de 2000
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